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Sífilis

Mujer infectada con sífilis

¿Qué es la Sífilis?

La sífilis es una infección de transmisión sexual que puede afectar a todos los seres humanos y es causada por la bacteria Treponema Pallidum.

La bacteria ingresa al organismo a través de mucosas, piel erosionada o con cortes para luego introducirse en el torrente sanguíneo y comenzar la enfermedad.

¿Cómo se contagia la sífilis?

La sífilis se contagia por contacto con una membrana mucosa o fluidos durante una relación sexual vaginal, oral o anal con una persona infectada.

Además, es posible contraer la infección a partir del contacto con llagas o chancros sifilíticos de una persona enferma.

Por otro lado, una persona embarazada puede transmitir la infección al bebe durante el parto.

La sífilis no es una infección que se adquiera por contagio casual o social, como por ejemplo dar la mano o un abrazo, al dar un beso o compartir una bebida.

¿Cómo se manifiesta la sífilis?

La enfermedad tiene 3 estadios o etapas principales:

Etapa primaria

Transcurre entre los 10 a 90 días después de sufrir la infección, se manifiesta con pequeñas úlceras denominadas chancros y en la mayoría de los casos están acompañadas de un ganglio inflamado en la zona inguinal.

Es importante destacar que los chancros no causan dolor y desaparecen en un mes aproximadamente, sean o no tratados.

Los chancros pueden aparecer de forma externa en el pene, el escroto, la vagina, los labios mayores y menores, la vulva y el ano.

También pueden manifestarse de forma interna en la vagina o el ano por lo cual no es posible detectarlos a simple vista.

Etapa secundaria

Aparece aproximadamente entre los 15 y 200 días luego de ser contraída la infección y a los 60 a 90 días luego de la aparición del primer chancro.

En esta segunda instancia pueden aparecer síntomas como malestar general, verrugas o lesiones en los genitales, lesiones en la boca o garganta o pérdida de cabello.

Sin embargo los síntomas más importantes son sarpullidos o lesiones en las palmas de las manos, las plantas del pie y otras zonas de cuerpo como el torso.

Etapa tercera o de latencia

Aparece de los dos años en adelante luego de la infección, se caracteriza por no tener sintomatologías visibles y es una fase que alcanza el 30% de las personas que no tratan la infección.

Sin embargo, en el transcurso del primer año puede existir una recaída en los síntomas de la segunda etapa, pero difícilmente se extenderá a partir del segundo año.

Algunos expertos señalan la existencia de una cuarta etapa que aparece cuando el paciente no recibe tratamiento.

Esta cuarta instancia genera entumecimiento de miembros, parálisis, ceguera y enfermedades coronarias.

A pesar de no mostrar síntomas, la sífilis puede generar trastornos en el organismo como tumores en la piel o en los huesos y otros órganos.

Además puede ocasionar complicaciones crónicas en el sistema nervioso y afecciones en el corazón y en los vasos sanguíneos.

Es importante aclarar que las complicaciones de esta etapa son irreversibles aunque es posible frenar su avance tratando la enfermedad.

¿Cómo se previene la sífilis?

El único método 100% efectivo de prevención es la abstinencia de relaciones sexuales orales, vaginales y anales con personas infectadas.

Por otro lado, el preservativo reduce fuertemente el riesgo de transmisión ya que protege al pene y la vagina pero no así a otras áreas genitales externas como el escroto, los labios, el clítoris, etc.

¿Cómo se diagnostica la sífilis?

La sífilis se detecta a partir de un análisis de sangre o por un hisopado en las lesiones, principalmente en los chancros.

Por otro lado, un análisis de fluido vaginal o un hisopado realizado en la apertura de la uretra en el pene pueden diagnosticar la infección.

¿Cuál es el tratamiento para la sífilis?

La sífilis se trata con antibióticos (generalmente con penicilina) en cualquiera de sus 3 etapas.

Si bien los antibióticos eliminan la bacteria, no pueden revertir los efectos y trastornos generados por la infección a partir de la segunda etapa.

Tanto la persona infectada como a su pareja o parejas sexuales deben tratarse simultáneamente para eliminar la bacteria definitivamente.